La Bundesliga sigue su curso, y aunque el Bayern ya se ha proclamado campeón, la lucha por los puestos europeos sigue generando tensión en los partidos. Si no, que se lo pregunten al croata Ivica Olic, jugador del Hamburgo, que recibió una patada sin venir demasiado a cuento del guardameta del Werder Bremen, Tim Wiese, más conocido por la cantidad de gomina acumulada que por sus habilidades futbolísticas. El árbitro, ni corto ni perezoso, zanjó el asunto con una raquítica tarjeta amarilla para el portero. En el circuito de lucha definitiva ya se habrán interesado por la claúsula de Wiese, suponemos.





