El presidente del Barcelona sigue estando en boca de todo el mundo, la mayoría de las veces por cuestiones extradeportivas. Según las imágenes de TV3, Joan Laporta sigue inmerso en una época de exaltación emocional, que es la única explicación que nos viene así de repente para excusar la inusual reacción para un mandatorio que mostró en el palco de Old Trafford. Una tila, por favor.





