El entrenamiento del Bayern, ya matemáticamente proclamado campeón de la Bundesliga, transcurría relajado y bastante caluroso el pasado lunes. Relajado hasta que Ribery y Van Buyten se decidieron a refrescar a Oliver Kahn de la forma más atrevida que pudieron imaginar, arriesgando la vida en ello, sabiendo el proverbial sentido del humor que suele gastar el capitán del Bayern. No hay imágenes de las represalias del guardameta, aunque apostamos la camisa a a que los dos jugadores hicieron el sprint de su vida huyendo del ogro alemán.





