El "This is Anfield" escrito sobre la entrada al campo del Liverpool tiene fecha de caducidad. Las leyes del comercio mandan, y el pequeño estadio de la calle Anfield, que alberga 41,362 animando a los reds, será demolido para dar paso a una nueva obra de ingeniería que podrá dar cobijo a 71.000 espectadores, números más adecuados par un equipo de alto nivel. Las primeras imágenes que se han dado a conocer demuestran que, si bien el nuevo Stanley Park no podrá tener la carga histórica de Anfield, sí apuesta por la estética como primer valor. Quién sabe si, en la temporada 2011-2012, cuando el nuevo estadio abra sus puertas, será Fernando Torres el primero que mande el balón a las mallas para entrar, otra vez, en la historia del club.






