No existen pruebas contra ninguno de los tres, pero el caso podría reabrirse si aparecen "nuevos elementos de prueba", dijo el fiscal Fernando Jose Pinto Monteiro. Esto podría suceder a pedido de la fiscalía o de algunos de los afectados. Además, se levantará el secreto de sumario. Los padres esperan así obtener datos para progresar en su investigación privada.
Madeleine desapareció el 3 de mayo de 2007 de un complejo turístico en la costa del Algarve, en el sur de Portugal. Sus padres se hicieron conocidos en todo el mundo con una enorme campaña mediática para encontrar a su hija. Los padres de la niña reaccionaron con gran alivio a la noticia de que ya no son sospechosos de la desaparición de su hija.
Kate y Gerry McCann declararon a través de su portavoz que más allá del fin sin resultados de la investigación se seguirán concentrando con todas sus fuerzas en buscar a Madeleine.
"Lo único que les preocupa es la búsqueda de Madeleine", dijo el portavoz de la familia Clarence Mitchell, quien añadió que el hecho de que desde septiembre de 2007 se los considerara sospechosos "dañó su reputación y ahora deben sopesar cómo siguen adelante". Se espera que esta noche los McCann, que esperan que las autoridades portuguesas sigan colaborando con su investigación
privada, se presenten a la prensa.
La noche que desapareció Madeleine, sus padres la habían dejado en el apartamento y estaban cenando en un restaurante cercano con unos amigos. Los investigadores tomaron en cuenta primero la hipótesis del secuestro. Luego comenzaron a sospechar que la niña murió a causa de un accidente en la vivienda y que los padres habían ocultado el cadáver.
Pero la búsqueda de rastros de ADN en el apartamento y en el coche de alquiler de los McCann no aportó resultados claros. Los padres insisten desde el principio en su inocencia y creen que la niña fue secuestrada.
Al archivar el caso, la fiscalía responde a la conclusión de los investigadores. Estos admitieron hace tres semanas en su informe final que no habían hallado a ningún culpable. El informe final abarca 19 carpetas con unos 11. 000 documentos. Unos 700 testigos fueron interrogados y se revisaron casi 450 casas.
Mientras tanto, la publicación del libro de Gonçalo Amaral, el que fuera fuera investigador jefe en el caso de la niña británica desaparecida en el sur de Portugal, está causando revuelo en Reino Unido, informa hoy la prensa británica.
Amaral, que fue apartado del caso, prevé publicar "A verdade da Mentira" el próximo jueves, libro en el que defiende la tesis de que Madeleine murió en la vivienda donde pasaba las vacaciones en el sur de Portugal, los padres se deshicieron del cadáver y simularon un secuestro. En octubre pasado Amaral fue apartado del caso, entre otros, por críticas de la policía británica.





