La primera reunión de Zapatero y Rajoy desde las elecciones, de poco más de dos horas, ha dejado patentes las discrepancias a la hora de afrontar la crisis, a pesar de que ambos han salido satisfechos y han hecho un balance positivo del encuentro tras cuatro años de crispación.
Sólo han marcado distancias en economía; Rajoy ha abogado por limitar el crecimiento del gasto público al 2 por ciento en 2009 y ha criticado que Zapatero crea que "las cosas se arreglan solas", pero el jefe del Ejecutivo ha rechazado su propuesta y ha garantizado austeridad sin recortar las políticas sociales.
De los acuerdos, ambos han destacado el consenso antiterrorista, basado en la unidad de los dos partidos; el apoyo a las víctimas; el respaldo al Estado de derecho y las Fuerzas de Seguridad; el convencimiento de que el único destino de ETA es abandonar la violencia y que no conseguirá objetivos políticos; y la mejora de la cooperación internacional. Se han comprometido además a estudiar reformas legales.
El objetivo será introducir una disposición en la ley de solidaridad con las víctimas del terrorismo para retirar placas y nombres de calles que exalten a los terroristas; reforzar las penas accesorias y el alejamiento y el control de los etarras que salgan de prisión; y garantizar que, con su patrimonio presente o futuro, cumplen con sus responsabilidades civiles. Zapatero, que ha augurado un clima "más sosegado" en esta legislatura porque "las cosas han cambiado", ha considerado que el entendimiento con el principal partido de la oposición es "extraordinariamente positivo".
Rajoy ha estimado que Zapatero "ha aprendido" y ha asegurado que él siempre ha estado dispuesto a pactar para descartar "cualquier suerte de negociación con ETA". Para ambos, el acuerdo es suficiente y no habrá pacto antiterrorista, aunque el presidente del Gobierno invitará la próxima semana al resto de las fuerzas políticas a sumarse a él.
En materia judicial, han destacado el acuerdo para renovar en septiembre el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Constitucional (TC), endurecer las penas frente a los delitos sexuales y crear un registro de pederastas. Se han comprometido además a poner en marcha la modernización de la administración de Justicia, con la implantación de
No ha habido acuerdo para otorgar más competencias a los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas. Las medidas para hacer frente a la crisis económica han ocupado buena parte de la reunión, en la que, según Zapatero, Rajoy no ha aportado "ninguna propuesta novedosa".
Según ha explicado, el recorte del gasto público que sugiere para 2009 -cifrado en 2.000 millones de euros- impediría subir las retribuciones de los funcionarios, incrementar las pensiones mínimas o aplicar al ley de Dependencia, algo a lo que el Gobierno no está dispuesto.
Para Rajoy, el problema es que Zapatero se empecina en un diagnóstico equivocado de la situación económica y es necesario tomar medidas "urgentes"; "Sin una buena política económica nunca habrá una buena política social", ha advertido.





