Esta es la primera vez que estos organismos adoptan rebajas de tipos de modo simultáneo y conjunto, una medida con la que los tipos de interés en
A esta acción coordinada se sumó el Banco de China, que aprobó una reducción algo menor (27 puntos básicos), en tanto que el banco central de Japón "expresó su fuerte apoyo a esta política de actuación", aunque no rebajó los tipos.
Los organismos esperan reducir las tensiones existentes en los mercados financieros y sus efectos sobre el crecimiento económico y esta medida se suma a las inyecciones conjuntas de liquidez realizadas desde agosto de 2007.
Los bancos centrales justificaron su decisión por la reducción de la inflación, principal obstáculo para bajar el precio del dinero, a la vez que destacaron la necesidad de atajar la crisis financiera. "Apoyaremos la estabilidad de precios a medio plazo y el crecimiento sostenido y el empleo a fin de contribuir a la estabilidad financiera", declaró el BCE.
Los tipos de interés en la zona euro han regresado a una cota en la que no se situaban desde mayo de 2007 y han protagonizado su primera bajada desde junio de 2003.
Por su parte,
Insistió en que "la intensificación de las turbulencias del mercado financiero probablemente causarán restricciones adicionales del gasto, en parte porque reducirán la capacidad de los hogares y empresas para obtener crédito", añadió.
Los tipos de interés a los que se prestan los bancos a largo plazo apenas reaccionaron a la bajada simultánea del precio del dinero acordada hoy, lo que hace prever un movimiento moderadamente bajista del Euríbor a doce meses.
Los mercados europeos reaccionaron positivamente al anuncio de la medida y recortaron las pérdidas en las que estaban inmersas desde las primeras horas de negociación.
Sin embargo, incluso entre las bolsas que llegaron a entrar en el terreno de los beneficios, los mercados de renta variable europeos volvieron a registrar pérdidas cercanas al 4 por ciento horas después de que se difundiera la rebaja de tipos.
Por su parte,
A pesar de que esta coordinación para bajar los tipos no tiene precedentes en cuanto al número de bancos centrales implicados, el BCE y





